María pide permiso en su trabajo para ir al médico, un rato después sus seguidores en Twitter ven que ella dice: "Paseando por Palermo". Juan avisa que no podrá ir a la oficina porque está enfermo, algunas horas después escribe en el muro de Facebook: "Genial el ensayo de hoy con mi banda".
Es claro que a mucha gente se le desdibuja el límite entre lo privado y lo público cuando están en Internet. Y no sólo le sucede a los usuarios "nuevos" o "poco expertos". Tampoco parece estar relacionado con la edad de los usuarios, o con el hecho de que sean "nativos" de Internet o no.
Pareciera que el impulso por estar ahí, por mostrarse, por contar, fuera más intenso que el sentido de la oportunidad que (uno pensaría) es preciso emplear cuando uno habla.
Bienvenidos al blog donde comparto mis opiniones sobre distintos temas de RR.HH., Psicología Laboral y Comunicación en las organizaciones.
jueves, 27 de mayo de 2010
viernes, 7 de mayo de 2010
Discapacidad y trabajo
En la Argentina el 7,5 % de la población padece algún tipo de discapacidad (motora, sensorial, visceral o mental). De esa porción de la población, el 75% no tiene trabajo. En tanto el 25% que sí lo tiene, está dividido (mitad y mitad) entre quienes tienen relación de dependencia y cuentapropistas. La precariedad, la frustración (que lleva a abandonar la búsqueda) y el desconocimiento de los derechos que asisten a esa población (tanto por parte de quienes tienen alguna discapacidad como por parte del resto de la población), son constantes. Trabajar por una educación inclusiva, por la promoción de oportunidades laborales para discapacitados y por mayor debate en la sociedad acerca de esta problemática es tarea de todos, ya que nos enriquece como sociedad ser respetuosos de la diversidad.
La Fundación Par trabaja desde hace 20 años por la inserción laboral de personas con discapacidad motora y sensorial, en el mercado laboral competitivo.
La Fundación Par trabaja desde hace 20 años por la inserción laboral de personas con discapacidad motora y sensorial, en el mercado laboral competitivo.
viernes, 30 de abril de 2010
Día internacional de los trabajadores
"Mayo es un mes marcado por una historia, una tradición de lucha que arrancó un primero de mayo de 1886 allá en Chicago, cuando un grupo de trabajadores organizó una movilización popular en reclamo de la jornada de ocho horas en una época en que lo “natural” era trabajar entre 12 y 16 horas por día. La mayor democracia del mundo respondió brutalmente y, fraguando un atentado, encarceló a un grupo de militantes populares en los que intentó escarmentar a toda la clase trabajadora de los Estados Unidos y por qué no, de todo el mundo." (del artículo "1° de Mayo - Día del trabajador" de Felipe Pigna, publicado por El Historiador).
sábado, 24 de abril de 2010
Impulsores del cambio: Leonardo de Pisa (Fibonacci)
El cambio, eso de lo cual tanto se habla en el management, muchas veces es resistido y requiere de personas visionarias y decididas, capaces de impulsarlo.
Leonardo de Pisa, conocido luego como Fibonacci, fue el impulsor de la utilización de los números arábigos en Europa, en el siglo XII. Hasta entonces, sólo se usaban números romanos, y hacer cálculos con ellos era muy complicado. Pero además de ser más fácil hacer cálculos con los números arábigos, éstos incluían un concepto revolucionario: el cero.
Fibonacci impulsa la utilización de estos nuevos números pero obviamente es resistido, principalmente por la iglesia católica que llega a decir que esos extraños números eran un instrumento del demonio.
Pasaron más de 300 años antes de que la utilización de los números arábigos finalmente se difundiera en Europa. El miedo a lo desconocido y la persistente ignorancia de supuestos "sabios" frena el avance de la cultura, el arte y las distintas ramas del conocimiento. En tanto los impulsores del cambio son quienes nos inspiran para indagar en lo nuevo, pese a todo. Por eso, me parece tan importante tenerlos presente.
Leonardo de Pisa, conocido luego como Fibonacci, fue el impulsor de la utilización de los números arábigos en Europa, en el siglo XII. Hasta entonces, sólo se usaban números romanos, y hacer cálculos con ellos era muy complicado. Pero además de ser más fácil hacer cálculos con los números arábigos, éstos incluían un concepto revolucionario: el cero.
Fibonacci impulsa la utilización de estos nuevos números pero obviamente es resistido, principalmente por la iglesia católica que llega a decir que esos extraños números eran un instrumento del demonio.
Pasaron más de 300 años antes de que la utilización de los números arábigos finalmente se difundiera en Europa. El miedo a lo desconocido y la persistente ignorancia de supuestos "sabios" frena el avance de la cultura, el arte y las distintas ramas del conocimiento. En tanto los impulsores del cambio son quienes nos inspiran para indagar en lo nuevo, pese a todo. Por eso, me parece tan importante tenerlos presente.
jueves, 8 de abril de 2010
Trabajadores del Conocimiento
Mucho se habla desde hace décadas de la "Era del conocimiento". Uno de sus "derivados" sería el mundo laboral y en su caso, los trabajadores pasan a ser "trabajadores del conocimiento". Esto marca una modificación sustancial en el mundo del trabajo, a saber: allí donde durante miles de años la fuerza, y la destreza física o manual ha sido lo preponderante, ahora es protagonista el conocimiento. Y consecuentemente, las vías de acceso al ese conocimiento y la posibilidad de acrecentarlo y compartirlo, es vital.
Por eso es una excelente noticia que exista una versión local de TED (www.ted.com), llamada TEDx Buenos Aires y que en este momento está teniendo lugar en la Rural de Buenos Aires. Hay 25 oradores de muy diferentes disciplinas (ciencia, arte, deporte, etc.) compartiendo su conocimiento y sus exposiciones pueden seguirse online.
domingo, 4 de abril de 2010
Errores frecuentes en la comunicación interna: ¿Qué pretende usted de mí?

Uno de los errores más frecuentes en las empresas (tanto en las que tienen miles de empleados, como en las que hay diez) es suponer que los empleados saben qué quieren los Jefes.
Pero esto no es así, y por eso nunca les demasiado lo que podamos insistir sobre la necesidad de no dar por supuesto.
Pero esto no es así, y por eso nunca les demasiado lo que podamos insistir sobre la necesidad de no dar por supuesto.
Muchos jefes suponen que los empleados:
- saben lo que tienen que hacer.
- saben cómo hacerlo.
- saben hacia dónde va la empresa.
- saben cuáles son las tendencias del mercado.
- saben qué espera la empresa de ellos.
Y mientras más descansan en estos supuestos más se equivocan. Porque la mayoría de los empleados a penas "sospechan" algo de todo eso.
El segundo error más frecuente es pensar que con haberlo mencionado es suficiente. "Yo les dije!" -exclaman sorprendidos-. Pero olvidan que lo importante no es que lo hayan dicho, lo importante es que el otro lo haya comprendido.
No dar por supuesto y chequear que se haya comprendido, dos cuestiones centrales para una buena comunicación.
lunes, 22 de marzo de 2010
Cuando el personaje se apodera de la persona.
En su libro "Winning", Jack Welch menciona diferentes criterios a tener en cuenta a la hora de analizar si un trabajo nos conviene o no. Uno de esos criterior se vincula con las "relaciones" que el trabajo nos permite establecer con los demás y nos invita a evaluar hasta qué punto el rol que desempeñamos nos posibilita vincularme cómodamente.
En otras palabras, Welch nos invita (al mejor estlo Drucker) a que nos preguntemos: ¿Me resulta grato compartir momentos con mis compañeros de trabajo? o por el contrario, me relaciono sólo desde un rol profesional que incluso me resulta incómodo.
Y es que muchas veces el rol que asumimos en el trabajo puede no estar en sintonía con lo que pretendemos de nuestras vidas, o incluso podría entrar en conflicto con lo que queremos para nosotros. Todos pretendemos proyectar una imagen positiva de nosotros (o al menos lo que entendemos como "positivo"), pero si el "personaje" se apodera de la persona, estamos en un serio problema. Un problema que se paga con malestar creciente.
Por eso es recomendable detenernos y preguntarnos seriamente si el rol (o los roles) que asumimos laboralmente están en línea con lo que queremos, con lo que nos hace sentir cómodos y finalmente con aquello que contribuirá a nuestro desarrollo personal. No es posible pensar en un desarrollo profesional en serio si está divorciado de nuestros anhelos personales.
En otras palabras, Welch nos invita (al mejor estlo Drucker) a que nos preguntemos: ¿Me resulta grato compartir momentos con mis compañeros de trabajo? o por el contrario, me relaciono sólo desde un rol profesional que incluso me resulta incómodo.
Y es que muchas veces el rol que asumimos en el trabajo puede no estar en sintonía con lo que pretendemos de nuestras vidas, o incluso podría entrar en conflicto con lo que queremos para nosotros. Todos pretendemos proyectar una imagen positiva de nosotros (o al menos lo que entendemos como "positivo"), pero si el "personaje" se apodera de la persona, estamos en un serio problema. Un problema que se paga con malestar creciente.
Por eso es recomendable detenernos y preguntarnos seriamente si el rol (o los roles) que asumimos laboralmente están en línea con lo que queremos, con lo que nos hace sentir cómodos y finalmente con aquello que contribuirá a nuestro desarrollo personal. No es posible pensar en un desarrollo profesional en serio si está divorciado de nuestros anhelos personales.
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